Yo ansío….

30 Octubre, 2008 por lavidaesterciopelo

Para mí la poesía es un bálsamo para el alma. No es un tópico que los poetas son capaces de expresar de forma certera las cosas que pasan por nuestra cabeza.

Uno de esos poetas es Federico García Lorca, un poeta profundo que, de forma a veces muy complicada, supo expresar los sentimientos humanos más intensos.

Coloco aquí dos fragmentos de una de sus obras de teatro, no es la más profunda, pero me gusta ese tono entre ñoño y provinciano que aquí resume sentimientos puros y profundos.

He de volver, prima mía,
para llevarte a mi lado
en barco de oro cuajado
con las velas de alegría;
luz y sombra, noche y día,
sólo pensaré en quererte.

Yo ansío verte llegar
una tarde por Granada
con toda la luz salada
por la nostalgia del mar;
amarillo limonar,
jazminero desangrado,
por las piedras enredado
impedirán tu camino,
y nardos en remolino
pondrán loco mi tejado,
¿Volverás?

Azul.

29 Octubre, 2008 por lavidaesterciopelo

El azul es el color del hielo. Es un color frío. También es el color del mar y de la profundidad.

En realidad puede ser el color de muchas cosas, pero en estos momentos nostálgicos el azul es para mí un color estremecedor. Me traslada a un domingo por la tarde, cuando un escalofrío recorre mi espina dorsal. Cuando mi estómago se hace un nudo al pensar que en unos instantes nos alejaremos el uno del otro.

“El fin de semana pasó en un suspiro, no me ha dado tiempo de disfrutarle, de contarle, de tocarle, de besarle,… tanto como quería y necesitaba. “ Y aparece ante mí la cruda realidad de no poder compartir una cotidianeidad contigo.

Hoy no me gusta el azul.

Verde.

23 Octubre, 2008 por lavidaesterciopelo

Según la filosofía shakta del hinduísmo el verde simboliza el chakra del corazón y se relaciona con emoción, amor, equilibrio y bienestar.

Los chakras son puntos energéticos en nuestro organismo y cada uno se representa con un color diferente, más o menos intenso según la experiencia evolutiva de cada uno.

El verde se asocia al sistema endocrino e inmunológico y cuando no es óptimo favorece el estrés.
Está claro que ese chakra es uno de mis puntos débiles, ya que el equilibrio es una cualidad que yo no poseo y el estrés se ceba habitualmente conmigo.  Según mi psicóloga, la falta de equilibrio es una constante en mí probablemente porque disfruto más de ese estado que del contrario, patrimonio de la mayoría de la gente.

Yo le veo la parte positiva. Creo que eso se debe a que soy idealista. Tengo muy claras algunas cosas en mi vida y no me conformo con menos, ni siquiera con un ápice menos. No creo que la felicidad tenga que ver con aceptar lo que se tiene. No quiero dejar de luchar por aquello que deseo y en lo que creo, aunque ello suponga un gran sufrimiento en muchas ocasiones.

Amarillo.

21 Octubre, 2008 por lavidaesterciopelo

El amarillo es el color del desierto.

No hay paisaje más evocador para mí. El desierto me conecta con mi infancia y con mis raíces más profundas. Visitar ese escenario me hace sentir “en casa”, segura.

Desde que nací, ese color está ligado a un lugar de felicidad, de recreo. Sin embargo, en Europa, la mayoría de la gente identifica el desierto como un ecosistema en expansión que hay que frenar. Ha entrado por el sur de la península ibérica y hay que pararlo. Acaba con todo.

Nada más lejos de la realidad. La vida en el desierto es de mayor riqueza que en muchos otros ecosistemas. Simplemente, tiene otros códigos en los que yo me siento además mucho más cómoda.

El desierto es el lugar al que yo acudo cuando necesito cargarme de energía positiva y ha adquirido nuevas dimensiones desde que te conozco.  Es, en definitiva, mi espacio.

Colores y números

17 Octubre, 2008 por lavidaesterciopelo

-    Sabes? Me he dado cuenta de que, de forma inconsciente, mi mente asocia a ciertos números con colores.
- Como?
- Sí, que cuando pienso o digo un número, en mi mente lo estoy viendo de un color determinado.
- Pues qué raro, esas cosas a mí no me pasan.
- Pues a lo mejor desde hoy reparas en ello y empiezas a ver el tres de color verde, el cuatro azul, el siete marrón, el uno negro o el cero blanco….

Naranja.

15 Octubre, 2008 por lavidaesterciopelo

Es un sentimiento exultante y casi insultante. El naranja es el color de la sabiduría y de la emoción.

Me siento naranja por todo lo que he aprendido de mí. Nacemos con una serie de conocimientos impuestos y muchos de ellos han sido diseñados para que no hagamos preguntas incómodas, no nos cuestionemos demasiadas cosas. A la sociedad le va mejor así.

Hoy siento que he desaprendido muchas de esas cosas y me siento más libre, más sabia por ser más ignorante. Más cercana a aprender algo con esencia y existencia. Más lejana de lo que no quiero.

Rojo.

14 Octubre, 2008 por lavidaesterciopelo

Es otoño y el rojo comienza a invadir nuestras almas. Voy caminando a casa mientras atardece y, escuchando música, me sumerjo en mi interior.

Yo siempre he asociado el rojo como el color que transmite lo más profundo de un ser. El rojo es un color muy íntimo, un color que desnuda, que te penetra.

Dejo que mi mente se evada y conecte con mi “yo” más profundo. Y allí estás tú. Te has metido en lo más hondo de mí y me llenas. “Me completas”, diría Antonio Vega con su “Soy un completo incompleto”. Y entonces te quiero más, porque descubro que soy mejor desde que te conozco, y porque comprendo que eres lo más bonito que he vivido.

Es tan duro el trabajo como lo pintan?

30 Septiembre, 2008 por lavidaesterciopelo

Desde siempre el hombre ha tenido que trabajar para sobrevivir.

Ya en la prehistoria, antes de la sedentarización (Paleolítico), el hombre tenía que buscar caza y recolectar frutos para sobrevivir, estas actividades ocuparían gran parte de su tiempo diario, pero con casi total seguridad, el tiempo que emplearía en estas actividades no superaría al tiempo diario de luz. Cuando la especie humana se hizo sedentaria y empezó a criar ganado y cultivar la tierra, tuvo que dedicar su tiempo a trabajar en los campos y cuidar del ganado, también a fabricar útiles y herramientas, seguramente cuando el sol se había puesto y no permitía más que trabajar al lado del fuego de la casa. A partir de la formación de las sociedades complejas apareció una serie de gente que se aprovechaba del trabajo de los demás y no tenía que esforzarse demasiado para lograr la subsistencia.

En la sociedad actual “más evolucionada” el trabajo sigue siendo una parte muy importante de la vida, pero ahora no sólo nos permite cubrir las necesidades básicas, nos hemos creado toda una serie de necesidades que obligan a trabajar. En estas sociedades la tendencia debiera ser hacia la vida contemplativa, pero no es así.

De todos modos existe alguna gente que tiene que trabajar, pero ésto no le supone un trauma demasiado fuerte porque disfruta con su trabajo. Puede que estemos en un error, pero poner el corazón en un trabajo nos puede hacer alcanzar cotas importantes de felicidad.

La situación ideal sería, después de un interesante día de trabajo, llegar a casa a la vez que tú y compartir el resto del día y la noche a tu lado, sin que los altos niveles de felicidad se vean mermados ni una décima.

Ése es el estado ideal, trabajando, sí, pero teniéndote a mi lado.

¡Cómo canta Chavela!

14 Septiembre, 2008 por lavidaesterciopelo

Suena Chavela Vargas en mi iPod con “Llegando a ti” y me siento abocada a escribir en este blog.

Te echo de menos. Echo de menos esas tardes de sofá contigo leyéndome un cuento, o viendo una peli mientras no dejamos de acariciarnos, o fumarme un porro contigo mientras suena algo de música. Echo de menos que escribas sobre tus silencios y los compartas conmigo.

Llevo varios días invadida por una fuerte melancolía, la de compartir contigo. Sin prisas, sin tener nada más que hacer que compartir y llegar más y más dentro de ti. Seguir aprendiendo y disfrutando de los nuevos “tús” que se formen. Seguir sumando con mis nuevos “yos”.

A veces, la melancolía me juega malas pasadas y me siento asustada, pero entonces recuerdo que esto empezó como un amor irreverente, casi adolescente, sin miedos. Y me doy cuenta de que sólo así puede ser lo que es.

Los viajes se viven

13 Septiembre, 2008 por lavidaesterciopelo

La verdadera esencia de los viajes debe ser que éstos, cuando terminan, han conseguido cambiar algo de ti, casi siempre para mejor.

El hacer un viaje es buscar conocer nueva gente, nuevos sitios, nuevas realidades y formas de entender la vida para, cuando se vuelve, sentirse más pleno y ser un poco más libre, más abierto de miras y más tolerante.

Conozco a mucha gente que viaja por demostrar tanto a los demás como a sí mismos que son cosmopolitas y aventureros, pero que no logran realmente sacar todo el partido al desplazamiento que hacen, viajan para tener algo que contar después en el trabajo o a los amigos que estén dispuestos a escuchar. Hay gente que sólo vive el viaje viendo después las fotos o el vídeo en el salón de casa y es entones cuando se dan cuenta de que realmente han viajado.

Desde hace tiempo me he planteado viajar solo, así es posible conectar más con el destino, pero he descubierto que, con la persona adecuada, el viaje te hace conectar más con el destino y pasas el tiempo compartiendo puntos de vista enriquecedores que de haber ido solo te habrías perdido.

Por eso en los viajes, como en todo, la compañía de la persona perfecta es enriquecedora y, cuando lo has probado, absolutamente necesaria para el futuro.