Hoy, ojeando un libro en el que buscaba algo concreto, me he topado con un poema que tiene una actitud positiva que me encanta, se asemeja en cierta manera, o así lo entiendo yo, a la filosofía de que las cosas pueden ser fáciles, además hace hincapié en valorar algunas pequeñas cosas, a las que casi nunca se les presta atención, pero que pueden acabar siendo muy importantes y aprotando grandes dosis de felicidad.
Es de Joaquín Sabina y lo transcribo aquí:
cuando no sea el dolor
sino la dicha
de mirarse dos rostros
dulcemente
y no haya cordilleras de cemento
sino la paz menuda de la higuera,
cuando no tengamos que inventar esquinas
donde los besos crezcan,
cuando no pague impuestos ningún sueño
ni haya séptimos pisos para amarse…
entonces,
cuando el amor tan sólo,
será todo más fácil.
ce dos meses y algo que nos conocemos, pero desde aquel 16 de Febrero todo fluye de la forma más natural. Todo es maravilloso a tu lado.